En Tolima se usa para decir que alguien está en un estado de relajación brutal, bien echado y sin una sola preocupación en la cabeza. Es como cuando te pega el sopor del almuerzo, te tiras a la hamaca y el mundo puede explotar que tú ni te enteras. La expresión suena tierna, pero en verdad es puro goce costeñito interiorano.

"Hermano, después de ese tamal tolimense con chocolate y almojábana quedé tirado en la hamaca, roncando y babeando, mejor dicho estaba como ciruela viendo pasar las nubes."

En la selva peruana se suelta para decir que alguien está sudando a lo bestia, empapado, chorreando como si lo hubieran exprimido. Es la típica frase cuando el calor de Iquitos te pega duro y ya no sabes si eres persona o una fruta en licuadora. Muy gráfica y bien de calle.

"Mano, salí a hacer unos mandados y con este calor de Iquitos ya estoy como ciruela, chorreando, ni el polo se salva."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!