Se dice cuando alguien está tranquilazo, relajado y en su propia onda, como si nada le apurara. Es esa calma de fluir sin estrés, sin drama y sin que te importe el ruido alrededor. Ideal para describir a quien anda zen total después de un día pesado o cuando por fin se desconecta. Suena bien poético, la verdad.
"Ayer apagué el celu, me tiré en el sillón con canchita y me quedé como río en Ayacucho viendo pelis hasta tarde."