Se dice cuando alguien está dando la nota, hablando a voces o largando chismes sin filtro, como si estuviera montando un espectáculo en mitad del barrio. No es que cante bien, es que no se calla ni debajo del agua y todo el mundo se entera. Muy de vecindario, muy de portal, y sí, tiene su gracia.
"La tía Maruja estaba de cantora en la escalera, largando el salseo del bar, y al final se enteró medio barrio, el panadero y hasta el gato del tercero."