Se dice cuando alguien se pone a charlar sin parar, a veces por puro gusto y otras porque no hay quien le corte. Es estar de palique, de conversación larga y tendida, normalmente sin mucha prisa y con cero intención de callarse. Ideal para el típico que te atrapa en la puerta y te suelta la vida entera.
Se dice cuando te quedas charlando un buen rato, normalmente de manera relajada y un poco sin darte cuenta del tiempo. Es ese plan de pillar a alguien en la calle y acabar arreglando el mundo a base de palique. No es necesariamente malo, pero si vas con prisa, te puede fastidiar fino.
Expresión muy usada para decir que alguien está hablando sin parar, de charla ligera y cotilleo, sin nada realmente importante que hacer pero alargando la conversación a tope. Es como cuando te lías a hablar en la puerta del portal y se te olvida el mundo. Y oye, a veces se está mejor de cháchara que haciendo cosas serias.
Se dice cuando te quedas charlando a gusto, normalmente de pie en la calle, en la puerta o en la plaza, y se te va el santo al cielo. Es hablar por hablar, cotillear un poco y arreglar el mundo en cinco minutos. Vamos, que te lías a palique y luego llegas tarde a todo.