Se dice cuando vas un poco empanao, como de paseo, mirando escaparates o el paisaje en vez de estar a lo que toca. Vamos, que estás en las nubes y no te enteras de la película. En Aragón se suelta mucho para meter un toque cariñoso a alguien despistado. Y sí, suele acabar en golpe tonto.
"Iba por el centro mirando el móvil y casi me como una farola. Mi madre: ¡Chaval, que siempre estás de vistas, espabila!"