Se dice de alguien que vive en modo vacilón, siempre echando chistes, fastidiando con cariño o tomándose todo a juego. Vamos, que no se lo puedes decir serio porque te lo devuelve en broma y con risa. Muy de pana para el ambiente, pero a veces desespera si quieres hablar en serio.
"Chamo, Miguel está en la broma todo el día. Le dije que llegara a las 3 y cayó a las 5, muerto de la risa, inventando excusas y jodiendo."