Se dice de alguien que va a su bola y está despistadísimo, como si viviera en otro planeta y no pillara ni la mitad de lo que pasa alrededor. También vale para cuando alguien llega tarde a todo o contesta cualquier cosa. Es una frase muy de toda la vida, con ese toque medio irónico que entra sola.
"Jorge, te he dicho tres veces que la fiesta es el sábado y tú vienes con que es hoy. De verdad, estás en la viña del Señor."