Se dice cuando alguien anda batallando, chambeando duro o sobreviviendo a broncas del día a día. Puede ser por lana, por la escuela, por la familia o por lo que sea, pero la idea es que no se raja y sigue dándole. Suena a Puebla y a barrio, como de aguantar vara con dignidad.
"¿Y el Juan? Ahí anda, chambeando doble turno y cuidando a los chamacos, siempre en lucha pa’ que alcance pa’ la renta y las tortillas."