Se dice cuando alguien se pone en plan hiperconcentrado y no hay quien lo saque de lo que está haciendo. Está metido en su cuento, serio, intenso y con cero distracciones, como con el chip en modo trabajo. En Bogotá suena a parche, pero aplicado a estudiar, camellar o lo que toque. Y sí, a veces asusta.
"Parce, Juan se puso en modo toques con el parcial y no contestó ni el WhatsApp. Le llevé empanada y ni volteó a mirar, todo tieso con el cuaderno."