Se usa en Tolima para hablar de alguien que está tragado, embobado y medio bobo por amor, como si la guandoca le hubiera nublado el juicio. Es ese estado en que todo le recuerda a la otra persona y uno ya ni piensa claro. Es tierna, un poco burlona y, la verdad, tiene bastante gracia cuando se la sueltan a un amigo.

"Desde que conoció a Marta, Camilo anda enguandoca'o, se peina pa' ir a la tienda y hasta le lleva tintico al jefe solo porque ella trabaja ahí."

Se dice cuando quedas repleto después de comer, tan lleno que te da pereza hasta respirar y lo único que quieres es tirarte un rato. Es como estar satisfecho, pero en modo exagerado, con la panza a punto de pedir tregua. Muy de parche y de sobremesa lenta, de esas que te dejan tieso.

"No joda, compa, me metí ese plato y quedé enguandoca'o, ya no camino ni hasta la tienda, mejor me tiro en el sofá un ratico."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!