Se dice de alguien que está tieso como una tabla, sin soltura, ya sea por nervios, por estrés o porque va más tenso que la cuerda de una persiana. Vamos, que el cuerpo se te queda en modo palo y ni te sale sonreír. Muy de cuando te aprietan con un examen, una bronca o un susto.
"Paco, suelta hombros, que en el examen estás hecho un tablao. Respira hondo y deja de apretar el boli como si fuera el mando de la tele."