En Ecuador se dice estar papeado cuando alguien está bien comido, rellenito, con buena barriga de tanto almuerzo y merienda. No es un insulto directo, suena más a burla cariñosa entre panas cuando a uno ya se le nota la comilona. Básicamente es estar gordito, pero con ese toque de que no le ha dicho que no a ningún plato.
En Venezuela se dice cuando alguien está bien trabado, musculoso y marcado, normalmente porque le está metiendo duro al gym. Es como decir que el pana está cuadrado y se nota a simple vista. También se usa en superlativo, papeadísimo, para exagerar que está enorme. Ojo, es bien de calle y suena vacilón.
Se dice de alguien que está bien comido y con buen cuerpo, como que se puso más fuerte o más rellenito. Puede sonar a cumplido o a vacile, según el tono. En Norte de Santander se usa para el que volvió con pinta de gimnasio o de pura arepa y carne asada. Y sí, da hambre decirlo.