Se dice cuando alguien está con una racha de mala suerte tremenda y no le sale una. Todo se le tuerce, se le rompe, pierde cosas o justo le cae el quilombo encima. Es como si anduviera meado por un elefante, pero versión salada. Ideal para cargarlo con cariño y un poco de humor.
"Marcos salió a laburar, pinchó la moto, se le cayó el mate en la mochila y encima le cobraron de más en el kiosco. Está saladazo, compadre."