En Yaracuy y en buena parte de Venezuela se le dice a alguien que anda con mala suerte, como si todo le saliera al revés. No es que sea problemático, es que la vida lo agarra de piñata: se le dañan las cosas, pierde el bus, le cae un aguacero encima. Pobrecito, pero da risa.
Se dice cuando alguien anda con una racha de mala suerte, de esas en las que todo sale al revés y parece que el universo te tiene bronca. Es como estar "salado", como si te hubieran echado una mala vibra. Se usa mucho para comentar desgracias cotidianas con humor y resignación.
Se dice de alguien que tiene gracia natural, desparpajo y un puntito simpático que cae bien a todo el mundo. No es que sea guapo ni listo, es que tiene salero y te saca la risa sin esfuerzo. Muy de barra de bar y de charla en la calle. Vamos, que es un crack con arte.