Se le dice a alguien cuando anda colgado, medio en la luna y no caza una. Es como llamarlo despistado o perdido, de esos que están pero no están. Suena bien pampeano y bien de sobremesa, para gastarte al amigo sin bardearlo fuerte, pero dejándole claro que está re volado.
"Dale, Martín, agarrá la onda, que estás hecho un parte. Te fuiste a comprar pan y volviste con una pala y dos salamines, ¿qué te pasa?"