En Venezuela se le dice “faltón” al que vive quedando mal: te jura que va a ir, que te resuelve, que cae en cinco minutos y al final se desaparece. Es el pana que te deja en visto y te planta sin pena. No es que sea ocupado, es que es faltón profesional, y da una arrechera.
Persona que siempre promete ir a un plan y al final se raja, se desaparece o inventa una excusa chimba a última hora. Es el típico que arma el bochinche y luego ni aparece, dejando a todo el mundo guindando. En versión insular es como izar bandera blanca antes de salir de la casa, y hay que admitir que a veces da risa de lo predecible.
En Chile, decirle a alguien faltón es llamarlo pesado, desubicado o que se pasa de la raya con comentarios o actitudes. No va de ser impuntual, va de faltar el respeto, tirar tallas hirientes o hablar sin filtro. Se usa mucho para retar a un amigo cuando se pone insolente. Y sí, a veces se dice medio en broma, pero pica.