Se usa en plan broma para hablar de esa ristra de pensamientos raros que te asaltan justo cuando te vas a dormir. Van pasando uno detrás de otro, como si hicieran cola o desfilaran, y tú ahí, con los ojos como platos. No es una expresión súper fija, pero se entiende y da bastante juego.
Cola o línea de personas esperando.