Se dice cuando algo pega fuerte y te deja marcado, para bien o para mal. Puede ser una fiesta que estuvo brutal, un concierto que te voló la cabeza o una noticia que te cae como balde de agua fría. Es como decir que fue un golpe de realidad, pero en modo calle y con sabor yucateco.
"No manches, el concierto de anoche fue un trancazo, canté tanto que hoy ni voz tengo y traigo las piernas molidas de brincar."