Se usa para expresar asco, rechazo o que algo te da mucha grima, ya sea comida, olores, situaciones o hasta personas pesadas. Es como decir qué asco, pero con más sabor mexicano y un poco más dramático. Suele salir del alma cuando ves algo realmente desagradable, aunque a veces se usa de broma y queda bastante gracioso.

"Güey, mi primo se comió un taco que se le cayó al piso del metro y luego se chupó los dedos, guácala, casi vomito ahí mismo"

Interjección para decir asco, rechazo o repulsión, como un “qué asco” bien directo. Se suelta cuando ves algo cochino, escuchas un detalle desagradable o te cuentan un chisme que te arruina el día. En Chile se usa harto, y sirve tanto para comida mala como para actitudes bien rancias.

"Oye, cachai que el Leo se comió una empanada que llevaba dos días en la mochila, po. Con mayo y todo... guácala, qué asco."

Interjección para soltar un asco instantáneo, como cuando algo huele raro, sabe fatal o te da repelús solo de verlo. Es un clásico muy mexicano, medio infantil y medio dramático, pero funciona de lujo para marcar distancia con algo desagradable. También se usa en plan broma para exagerar el desagrado.

"El compa abrió el tupper y salió un olor a calcetín mojado que casi me tumba, y yo nomás dije: ¡Guácala!, eso ya tiene vida propia."

Interjección para soltar asco, rechazo o repulsión, como un “qué asco” bien directo. Se usa con comida, olores, situaciones desagradables o algo que te da grimilla. Es muy mexicana y suena súper expresiva, casi infantil a veces, pero funciona para cortar el rollo al instante. Si lo dices, es que no lo quieres ni ver.

"No manches, abrí el refri y había un tupper de pescado de la semana pasada, todo baboso y oliendo raro. Guácala, mejor pido unos tacos y ya."

Interjección para decir asco, qué horror o qué repugnancia, ya sea por algo que huele feo, sabe raro o simplemente te da grimita. Es muy común en México, pero en Colombia también se entiende y se usa, sobre todo en plan exagerado o de broma. Suena infantil, pero pega duro cuando toca.

"Parce, ¿quién dejó el tinto con queso encima del teclado? Huélelo. Guácala, eso ya tiene vida propia, bote esa vaina y abra la ventana."

Interjección para soltar asco, rechazo o repulsión, como un “qué asco” con sabor bien mexicano. Vale para comida que huele raro, un comentario desagradable o una situación que te da grimilla. Se dice con cara de pocos amigos y, si lo alargas, suena todavía más dramático. Y sí, engancha.

"Me ofrecieron un taco de atún con mayonesa que llevaba tres horas al sol y yo: guácala, ni aunque me pagues. Mejor unas papitas y ya, compa."

Interjección para soltar asco o rechazo, como un “qué asco” o “puaj”, cuando algo te da repelús o te parece una guarrada. Es muy típica en México y suena bastante dramática, en el buen sentido. Vale para comida, olores, chismes y cualquier cosa que te corte el rollo al instante.

"Abrí el refri y había un tupper con vida propia, todo verde y burbujeando. Mi compa se acercó oliendo y yo nomás solté: ¡guácala, tira eso ya, no manches!"

Expresión muy usada para mostrar asco o rechazo fuerte hacia algo que ves, hueles, pruebas o incluso escuchas. Es como decir qué asco pero con más drama y sabor. Se suelta cuando algo te revuelve el estómago y te dan ganas de salir corriendo. Y hay que admitir que suena bastante graciosa cuando alguien la grita bien indignado.

"Guácala, parcero, ese tamal está más frío que abrazo de suegra y huele raro, yo con eso no me enveneno ni por toda la gaseosa del mundo."

Interjección típica para soltar asco, rechazo o repulsión, como un “qué asco” pero con más sabor. Se usa cuando algo huele fatal, da grimilla o te parece una guarrada. También vale para cortar el rollo si alguien dice o hace algo bien desagradable. Y sí, suena fuerte y tiene su gracia.

"Abrí el tupper del refri y salió un olor a muerte. Guácala, ¿quién dejó esto aquí desde la posada?"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!