En Nueva Esparta se le dice guarichoso a la persona que vive en modo vacilón: siempre echando broma, buscando la rumba y armando plan aunque sea un martes. Es el que cae con su sonrisa, su cuento y cero estrés, como si la vida fuera playa y música. A veces suena cariñoso, a veces medio fastidioso.
"Mano, deja el guaricheo un ratico: ese pana es guarichoso nivel Dios, ya está armando rumba en la playa y ni han pagado la cuenta."