Se dice de alguien que habla y habla sin parar, como si tuviera motor y no supiera cuándo callarse. Suelta choro por horas, cambia de tema sin avisar y ni se da cuenta de que ya todos desconectaron. No siempre es mala onda, pero sí puede desesperar. Muy de cuando alguien trae la lengua suelta.
"Compadre, en la fiesta Lupe andaba hablando como cotorra y ni chance nos dio de meter cuchara, nomás asentíamos y ya queríamos ir por otra chela."