Se dice cuando hace un frío durísimo, de esos que te dejan tieso y con ganas de meterte debajo de tres cobijas. Es una forma bien coloquial y algo subida de tono para exagerar el clima, muy típica en zonas frías. En Nariño pega perfecto, porque allá el sereno no perdona y el viento corta.
"Parcerito, póngase la chaqueta y la bufanda, que acá hace un frío del carajo y uno queda tiritando hasta pa' pedir un tinto."