Se dice cuando te pegas una sesión maratoniana de pelis o series en casa, encadenando capítulo tras capítulo como si tu salón fuera un videoclub de los de antes. Vamos, que te quedas empotrado en el sofá, con manta y picoteo, y ya no hay plan que te saque. Muy de día vago y cero remordimientos.
"Iba a quedar a tomar algo, pero me lié y acabé haciendo el videoclub: manta, palomitas y tres temporadas del tirón. Ni WhatsApp ni nada."