En Perú se dice cuando entre varios juntan plata para comprar algo en común, casi siempre chelas, comida o lo que haga falta para la previa. Es el clásico plan de pasar el sombrero sin ponerse intensos: cada uno pone su parte y listo. Si no haces la chancha, igual te miran feo, ya tú sabes.
Se dice cuando entre varios juntan plata para comprar algo en grupo, tipo chelas, anticuchos o lo que pinte. Es como hacer una vaquita, pero en versión arequipeña: cada uno suelta su parte y se arma el plan. Suele salir en juntadas, previas y cualquier excusa para compartir. Bien práctico y bien de barrio.
Expresión bien catamarqueña para hablar de alguien que se hace el distraído cuando le conviene, sobre todo con la comida. Es ese que dice que ya está lleno pero sigue morfando como si nada y no comparte un carajo. Básicamente es hacerse el chancho egoísta, y hay que admitir que a veces tiene su gracia cuando no te toca perder empanadas.
Se dice cuando entre varios juntan plata para comprar algo en común, tipo armar una parrillada, pagar el trago o cerrar una comilona. Cada quien pone su parte y así sale más barato y más rápido. En Perú es súper normal oírlo entre patas, sobre todo cuando hay plan de domingo y hambre seria.
En Perú se dice cuando entre varios juntan plata para comprar algo o armar un plan. Es como hacer una vaquita, pero en versión peruana y bien de barrio. Sirve para la chela, la parrilla, el regalo del cumple o lo que sea, mientras todos pongan su parte y nadie se haga el loco.