Se dice cuando te toca cumplir el servicio militar obligatorio, la famosa mili. Por extensión, también vale para hablar de pasar por un trámite pesado o una obligación que nadie quiere, como si te mandaran al cuartel. Es una expresión muy de otra época, pero todavía se suelta para quejarse con gracia.
"Hoy me toca hacer la mili en casa: fregar, bajar la basura y aguantar al vecino con el taladro. Si sobrevivo, me dan medalla."