En Puerto Rico, hacer un vacilón es armar un buen rato, vacilar de verdad y pasarla brutal con la gente. Es plan jangueo, risas, música y cero estrés, cuando el ambiente está encendido y todo el mundo está en la misma vibra. No es vacilar de burlarse, es vacilar de gozar. Y sí, suele acabar tarde.
"Mañana caemos donde Juan con la bocina y par de medallas, prendemos la parrilla y hacemos un vacilón hasta que llegue la vecina a quejarse."