Se dice cuando alguien se hace el tonto a propósito, como que no oyó, no entendió o no sabe nada, para zafarse de una bronca, una tarea o una situación incómoda. Es el clásico hacerse el loco, pero con sabor catracho. Útil para escaquearse, aunque a veces te lo cantan en la cara.
"Le dijeron a Raúl que llevara las bolsas del súper y el maje se hizo el maje, se puso a ver el cel como si no oyera nada y se fue despacito."