En Chiapas se dice cuando te toca ir apretado en una combi, taxi colectivo o camioneta, de esas que van hasta el tope y todavía sube uno más. Es como ir en transporte público modo sardina, con calor, codos y mochila en la cara. Suena chistoso, pero lo sufres tantito.
"Hoy me fui al piojito en la combi a Tuxtla, íbamos pegados como estampas y todavía el chofer gritó: ¡sí cabe otro, súbanse!"