Se dice cuando alguien va hecho un desastre, sobre todo por la pinta: ropa que no pega ni con cola, pelos a su bola y cara de no haber dormido. También vale para ir medio perjudicado o con mala cara, como si la vida te hubiera pasado por encima. Es bastante común y tiene ese puntito de cachondeo.
Se dice cuando alguien va hecho polvo o da una imagen lamentable, ya sea por cansancio, resaca, mala noche o porque va desaliñado. Vamos, que lo miras y parece que lo han colgado en un museo de los sustos. A veces también se usa por ir mal vestido, pero lo típico es el careto y el estado general.