Se usa para decir que alguien va arregladísimo, muy puesto, con todo al detalle y más presumido que un maniquí de escaparate caro. Es como decir que va hecho un pincel, pero con más gracia castiza. Normalmente se suelta cuando alguien se ha tirado media vida delante del espejo, y hay que admitir que la expresión tiene su puntito absurdo.

"Cuando vi a Paco llegar a la boda hecho un ombligo, con traje planchao, gomina y zapatos que cegaban, pensé que venía a casarse él y no su primo el desgraciao."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!