Se dice cuando alguien se tira el rollo y presume de estatus, contactos o “buena familia”, soltando el apellido completo como si fuera credencial VIP. También vale para cualquier alarde bien exagerado, de esos que buscan impresionar a toda costa. Suena medio burlón, como diciendo: ya pues, bájale dos, que no estamos en alfombra roja.
"Llegó al cumple con lentes oscuros y diciendo su apellido completo, como si lo fueran a premiar. Ese man se jaló un apellido y ni la torta había salido."