Se dice cuando alguien se marca un relato tristón o súper emotivo, de esos que parecen de telenovela y vienen con drama incluido. Vamos, que te suelta la historia y te deja con el nudo en la garganta, aunque a veces suene un pelín exagerado. Ideal para describir a quien tira de pena para ablandarte.
"Ayer Juan se soltó un jalón de lágrima con lo del perro perdido y yo ya estaba buscando pañuelos, que parecía capítulo final de novela."