Se dice cuando alguien se fuma un porro y se queda bien colocado. Vamos, que se ha juma'o el churro y ya va en modo risitas, ojos medio cerrados y filosofía barata. En Santander se oye con ese puntito de cachondeo, como quien dice que te has dado un homenaje verde y te ha pegado rico.
"Fuimos al río con la manta y la música, y al final acabamos jumaos el churro mirando las estrellas y diciendo que el universo nos guiñaba el ojo."