En Monagas se usa para decir que alguien come con una ansiedad brutal, sin modales y a lo bestia, como si le fueran a quitar el plato. No es solo comer rápido, es devorar y dejar el plato brillando. Suele decirse en tono de burla o regaño, cuando alguien se pasa de intenso en la mesa.

"No invites a Pedro cuando haya hallacas, pana. Ese no come normal, ese lambe y deja la mesa como si hubiera pasado un huracán."

En la Costa Caribe se usa lamber para hablar de comer con un gusto brutal, casi relamiendo el plato. Es cuando atacas la comida con hambre de verdad y no de postureo, y no dejas ni una miga. Suena a puro sabor callejero, a esquina, fritanga, chuzo nocturno y barriga feliz.

"Compadre, salimos de la rumba pelaos de hambre y terminamos lambiendo butifarras, carimañolas y arepitas en la esquina hasta que no quedó ni el olor."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!