Un regaño épico al mejor estilo santandereano, cargado de sarcasmo y sin pelos en la lengua.
"Cuando llegué a casa tarde, mi mamá me dio tal lengüazo que hasta el perro se escondió."
Un regaño épico al mejor estilo santandereano, cargado de sarcasmo y sin pelos en la lengua.
Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.
Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.
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