Se dice cuando alguien llega tarde, normalmente media hora o más, pero lo suelta con toda la calma como si fuera lo más normal del mundo. Es una forma medio en broma de justificar la impuntualidad típica del lugar, como si hubiera un horario paralelo. Y sí, tiene su encanto, pero desespera.

"Oe, ya son las ocho y recién apareces con tu emoliente. Tranquilo, causa, es que estoy llegando a la hora trujillana, ¿ya?"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!