En Ecuador se usa para referirse a un chico o muchacho, normalmente joven. Puede sonar cariñoso y de confianza, o medio burlón según el tono y quién lo diga. Es de esas palabras que en la calle salen solas para hablar del pelao del barrio, el sobrino o el amigo que anda haciendo de las suyas.
"Mira ese longo, se la pasa en la cancha desde temprano y ni almuerza. Dice que va a ser el próximo Messi, pero primero que aprenda a dar un pase bien."