En Colombia se usa mamola para decir que algo está muy bueno, muy bacano o que impresiona bastante, ya sea una persona, un plan o un objeto. Es como soltar un cumplido con sabor costeño, medio exagerado, pero con cariño. No es la palabra más fina del mundo, pero tiene su encanto y se siente bien callejera.

"Parce, esa rumba anoche estuvo mamola, todo el mundo prendido, DJ brutal y hasta el vecino que nunca sale terminó bailando en la mesa"

Se usa para cortar de raíz una idea o una petición: es un no rotundo, tipo ni lo sueñes, ni por el putas, olvídalo. Va con tono burlón y a veces con risa, como diciendo qué cuento tan bravo. En el Cauca suena bien de calle y sirve para bajarle el humo a cualquiera.

"¿Que te van a prestar la moto sin gasolina y sin papeles? Mamola, mijo, mejor váyase a pie."

En Huila se suelta mamola cuando a alguien le van a decir que no, pero con saborcito burlón. Es como cortarle las alas a la ilusión del otro y recordarle que ni soñando le van a dar lo que pide. Sirve para bajar de la nube a la gente confiada, aunque a veces da hasta risa usarla.

"¿Que si te van a fiar otra vez en la tienda? Mamola, si todavía debes la gaseosa, las empanadas y hasta el salchichón del mes pasado."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!