Se dice cuando alguien pone límites bien claros y deja las cosas en su lugar. Es como soltar un hasta aquí y que no haya dudas de quién decide o qué se permite. Sirve para cortar abusos, frenar confianzas y ordenar el relajo sin armar tanto drama. Si te la marcan, mejor bájale dos rayitas.
"El primo ya se quería adueñar de la hamaca y del control, pero Juana le marcó la línea: aquí se pide permiso, mano, y esa hamaca ni la toques."