Se usa para hablar de esas comilonas brutales que te dejan temblando de lo llenísimo que sales, como si te hubieran pasado un tambor por encima. Es muy de fiesta de pueblo, de bares con raciones XXL y platos caseros que parecen pensados para alimentar a media cuadrilla. Vamos, que sales rodando pero con una sonrisa de oreja a oreja.

"Anoche en la verbena del pueblo pedimos el menú del tambor y aquello era un no parar de platos, macho, salí con la barriga tan tensa que si me pinchan reviento, y aún así me zampé el flan y el chupito de orujo como un campeón."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!