Se dice cuando la cagaste fuerte, de esas metidas de pata que no se arreglan con un “uy, perdón” y te dejan pagando. Es equivocarte a lo grande, quedar como un salame o armar un quilombo por distraído. Vale para lo social, el laburo o cualquier plan que termina en desastre. Y sí, duele.

"Che, Juan reservó el salón para el casamiento… pero para la semana pasada. Ahora la suegra lo mira como si hubiera choreado el anillo. Metió la pata hasta el fondo."

Se dice cuando alguien la pifia fuerte y queda pegado, tipo que se manda una macana grande y no hay cómo disimularla. Es el clásico error que te deja rojo y con ganas de desaparecer. En Uruguay también se usa como sinónimo de embarrarla mal, sobre todo cuando hablás de un comentario fuera de lugar o una metida de pata épica.

"Faaa, en el cumple le dijo a la suegra que parecía más joven en fotos y se armó un silencio mortal. Metió la pata hasta el fondo, pobre pibe."

Se dice cuando la cagas a lo grande y no hay forma de disimularlo. Es un error tan obvio que todo el mundo se entera y te toca comerte la vergüenza con papitas. Vale para metidas de pata sociales, chismes, secretos revelados o comentarios fuera de lugar. Y sí, luego te lo recuerdan semanas.

"No joda, parcero, soltaste el chisme en el grupo de la familia y estaba la tía metida. Ahora sí metiste la pata hasta el fondo y te van a dar palo todo el mes."

Se usa cuando la cagas pero bien, metes un comentario o haces algo fuera de lugar y te das cuenta tarde. Es como equivocarte a lo grande y quedarte con esa vergüenza que te quema la cara. Vale para metidas de pata sociales, laborales o familiares. Y sí, suele venir con ganas de desaparecer un ratito.

"En el almuerzo familiar solté que el ceviche estaba medio raro y era el que había hecho mi suegra. Todos se quedaron mudos. Metí la pata hasta el fondo."

Se usa cuando alguien se equivoca de forma épica, no solo mete la pata, sino que la hunde hasta el fondo y deja a todo mundo con cara de what. Es como combinar imprudencia, despiste y mala suerte en un solo movimiento. Y sí, suele dar mucha pena ajena, pero luego también da risa.

"Metí la pata hasta el fondo cuando le dije a la jefa que su presentación estaba bien aburrida pensando que era mi compa de finanzas en el chat de la oficina"

Se dice cuando la cagas a lo grande: sueltas algo fuera de lugar o haces una metida de pata monumental y luego te toca aguantar la pena y las miradas. Es como pisar un charco y acabar embarrado hasta las orejas, pero en versión social. Muy útil para admitirla sin tanto drama, aunque duela.

"Uy, parce, le dije a mi suegra que la comida estaba “interesante” y se quedó seria. Metí la pata hasta el fondo, ahora me toca invitar el almuerzo y hacerme el querido."

Pausa chistera

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