Se dice cuando alguien se arma una historia en la cabeza y se va de largo, exagerando una situación o inventándose intenciones donde no las hay. Vamos, que se cree protagonista de novela y actúa como si todo fuera un dramón. Sirve para bajarle el humo a alguien con cariño o con pulla.
Se dice cuando alguien se pone a imaginar cosas, exagera una situación o se inventa un drama entero en su cabeza, como si estuviera dirigiendo una peli. Vamos, que te haces un cuento y te lo crees. Se usa mucho para bajar el show y traer a la gente a la realidad. Y sí, a veces da risa.