Se dice cuando alguien se pone a dar su opinión con aires de experto, pero en realidad está chamuyando, inventando o hablando sin saber. Ese típico que te arma una cátedra de cualquier tema con cero datos, solo para figurar. Muy paraguayo, con ese ñembo que marca lo trucho o de mentira. Y sí, da un poco de vergüencita ajena.
"En el asado, el primo se puso a ñembo opinar de economía y ni sabe cuánto cuesta el kilo de carne. Le miramos y seguimos tomando tereré nomás."