Interjección bien mexicana, muy de Michoacán, que viene de “no, hombre”. Se suelta para expresar sorpresa, incredulidad o para llevarle la contraria a alguien sin ponerse pesado. También sirve para arrancar una anécdota o meterle sazón a la plática. Suena más a barrio que a libro, y por eso pega tanto.

"—¿A poco el Chucho ya pagó lo que debía? —¡N'ombre! Si ayer andaba pidiendo prestado pa' las chelas y hasta se hizo el loco."

Interjección muy usada en Tamaulipas para expresar asombro, sorpresa o incredulidad cuando algo te deja con el ojo cuadrado. Puede ser por algo muy caro, muy exagerado o simplemente increíble. Es como decir no manches pero con sabor norteño. Y la neta, suena bien sabroso cuando lo sueltas en el momento justo.

"Güey, el Chuy se compró una troca del año y ni licencia tiene. Nombre, este vato está bien loco, a ver cuánto le dura el gusto."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!