Se dice cuando un sitio o algo huele asqueroso, como a pedo concentrado o a encierro rancio. Es una forma bien sanjuanina de exagerar el tufo y dejar claro que ahí no se puede ni respirar. Sirve para bardear un ambiente, una prenda o a alguien que viene con olor a demonio.

"Amigo, abrí la puerta del baño y olía a gas pelao mal. Cerré de una y me fui al patio a respirar, ni el desodorante se animaba a entrar."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!