Cuando alguien se pone todo nervioso y estresado, como si le hubieran dado un susto con la factura del súper en plena quincena.
Se dice cuando quedas con pánico o súper asustado, como nervioso al punto de que sientes que algo malo va a pasar. Es el típico estado de alerta con el corazón a mil y la cabeza armándose películas. Muy de parche cuando algo te sorprende feo y te deja temblando.