En Formosa se dice para pedir empanadas fritas, de esas chiquitas y bien crocantes que te salvan la noche. Es una forma medio en clave, como para tirar el antojo sin decirlo tan directo. Si alguien suelta esto, no está juntando piedras, está armando merienda potente. Y sí, son un vicio.
"Che, antes de que cierre el kiosco, ¿pedimos unas piedritas? Traé salsa picante, que con dos no me alcanza y ya estoy rabiando de hambre."