Se usa para decir que alguien está hiperactivo, acelerado o nervioso a más no poder, como si se hubiera tomado diez cafés seguidos y no pudiera quedarse quieto. Es muy de cuando el cuerpo y la mente están a mil, sin freno ni pausa. Y hay que admitir que la imagen mental de alguien pegado al techo es buenísima.

"Hermano, desde que se tomó ese guarapo con café y azúcar, el tipo anda pegado al techo, caminando de un lado a otro y hablando más rápido que mototaxista apurado en plena autopista de La Guaira"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!