Se dice cuando algo te pega el susto de la vida y reaccionas con un brinco, como si te hubieran apretado el botón del pánico. También vale para cuando alguien exagera la reacción por una sorpresa chica. Muy de Chile, bien gráfico y bien dramático, como pa’ contarlo después con risas.
"Iba saliendo del súper en Puerto Montt y un loco con máscara me gritó al lado, pegué el medio salto. Al final era mi primo haciendo la talla, el barsa culiao."