Se dice cuando alguien se manda una idea bien loca o se complica la vida sin necesidad, como si se hubiera dado un golpe en la cabeza. También puede sonar a que la persona actuó medio boba o impulsiva. En Tolima se usa para burlarse con cariño de esas decisiones que terminan en enredo. Y sí, da risa después.
"Alejo se pegó una piedrada y dijo que él solo arreglaba el techo. A la hora ya estaba en chanclas, empapado y llamando al maestro pa’ que lo salvara."